"... En los minutos de la arena creo
sentir el tiempo cósmico: la historia
que encierra en sus espejos la memoria
o que ha disuelto Leteo. ..."
Jorge Luis Borges

miércoles, 19 de octubre de 2011

La Década del '30

La Década del ‘30.
Crisis del modelo agroexportador y restauración oligárquica
La década del ‘30 fue un período en el que se produjeron importantes transformaciones en la estructura económica y social:
·         El agotamiento del modelo agrario exportador.
·         Crisis en las formas de representación política.
·         El Estado asume un papel diferente, interviniendo en cuestiones económicas y sociales.
El derrocamiento del gobierno de Yrigoyen abrió una nueva etapa en la vida política argentina. La democracia fue reemplazada por un sistema político basado en el fraude y la represión. A este proceso se lo conoce como:
-          Restauración oligárquica porque la oligarquía retomó el control del gobierno en forma  casi directa.
-          Década infame porque el fraude electoral, los negociados y la corrupción fueron prácticas comunes entre muchos dirigentes políticos y representantes de poderosos grupos económicos.


La influencia de las fuerzas armadas en la política durante este período es definitoria. Los conservadores cuentan con el respaldo del ejército, que garantizará el orden conservador. Las divisiones y la fragmentación en las fuerzas armadas es otra de las características salientes.
Crisis del modelo agroexportador
La crisis del capitalismo mundial de 1929 trajo como consecuencia, la modificación del modelo agroexportador. Los países centrales, para salir de la crisis, extremaron la protección de sus economías y disminuyeron sus compras de materias primas a los países periféricos. Esta decisión tuvo un gran impacto sobre el capitalismo agrario argentino debido al carácter dependiente de su economía.
Los terratenientes presionaron al gobierno reclamando políticas que aseguraran la marcha de sus negocios. Las dos repuestas más importantes fueron la firma del Pacto Roca-Runciman (1933) y el impulso del proceso de sustitución de importaciones. Además el Estado comenzó a intervenir en la actividad económica, creando organismos reguladores como la Junta de Carnes y Granos.
·         El pacto Roca-Runciman: El principal propósito del gobierno con su firma fue asegurar la participación nacional en las compras inglesas de carne porque Gran Bretaña había decidido concentrar sus compras en los países del imperio británico (Canadá y Australia). Así se dispuso que comprarían cerca de 390.000 toneladas de carne a cambio de que la Argentina se comprometiera a reducir aranceles para la importación de productos británicos, garantizara un trato favorable a las empresas inglesas (monopolio de transporte urbano en Bs. As.), no reducir las tarifas de los ferrocarriles y finalmente se aseguraba la prioridad inglesa en la asignación de las divisas en libras (las libras que la Argentina acumulaba por el comercio eran recuperadas por el país europeo).
El pacto Roca-Runciman fue un intento por recomponer la tradicional relación argentino-británica, sin embargo no logró resolver los problemas.


·         El proceso de sustitución de importaciones: Los cambios en la economía mundial se reflejaron en las actitudes y decisiones de la dirigencia política que vieron la necesidad de desarrollar la actividad industrial como una solución a los problemas de la economía nacional.
El factor que determinó la necesidad de comenzar a desarrollar algunas industrias fue la disminución de las exportaciones argentinas, lo que significó una menor entrada de divisas para importar mercaderías. De este modo se fueron sustituyendo productos industriales extranjeros por productos elaborados en el país. A esta industrialización limitada se le llama proceso de sustitución de importaciones. Las industrias que se desarrollaron a partir de esta iniciativa fueron sobre todo, la textil y la alimentaria, también crecieron con rapidez la de maquinarias, artefactos eléctricos y derivados del caucho.

Transformaciones económicas y sociales  
·         La industrialización y las migraciones internas: El proceso de industrialización abarcó solo determinadas áreas de la Argentina: la ciudad de Bs. As., el Gran Bs. As. Y el Litoral. En otras regiones no hubo desarrollo industrial, e incluso descendió el número de talleres artesanales existentes.
En las zonas agrícola-ganaderas la actividad económica disminuyó generando un importante número de desocupados.
Estos cambios económicos provocaron profundas transformaciones en la sociedad. El fenómeno más notable fue el de las migraciones internas, muchos pobladores de las zonas agrícolas afectada por la crisis abandonaron sus lugares y se dirigió a las ciudades en las que se estaban concentrando las nuevas industrias.


·         Los cambios en la clase obrera: La clase obrera aumentó considerablemente en número y experimentó cambios en cuanto a la composición de sus integrantes. Desde 1930 el flujo inmigratorio se redujo y los migrantes internos se transformaron en el principal aporte de fuerza de trabajo para las nuevas fábricas. Los recién llegados tenían una escasa experiencia gremial y política. Los viejos obreros en su mayoría europeos, habían organizado una actividad sindical y muchos de ellos participaban en partidos políticos.

A pesar de las diferencias, todos integraban una misma clase social, compartían una situación económica similar y estaban sometidos a condiciones de trabajo desfavorables. No había convenios de trabajo, los empresarios se manejaban con arbitrariedad, el Estado no se mostraba interesado en hacer cumplir las leyes que protegieran a los trabajadores de los abusos empresariales.
Los socialistas impulsaron proyectos para mejorar las condiciones de trabajo, establecer indemnizaciones por despidos, vacaciones pagas y licencias por enfermedad, pero no pudieron implementarse.


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