Este espacio ha sido creado para que juntos repensemos la historia. Que entender y aprehender el pasado nos sirva para generar conciencia histórica.
Dejemos nuestras huellas en el tiempo, seamos hacedores, protagonistas de la Historia.
"... En los minutos de la arena creo sentir el tiempo cósmico: la historia que encierra en sus espejos la memoria o que ha disuelto Leteo. ..." Jorge Luis Borges
El 24 de marzo de 1976, Las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno de Isabel Perón. El gobierno de facto surgido tras el golpe de Estado se autodeterminó Proceso de Reorganización Nacional. La presidencia fue ejercida por el general del ejército Jorge Rafael Videla.
El denominado terrorismo de Estado incluyó el secuestro, la tortura, la desaparición y la muerte de miles de hombres, mujeres y niños de todas las clases sociales. Uno de los argumentos utilizados por los militares para justificar esta acción fue el creciente avance de la guerrilla, a pesar de que, para 1976 los grupos guerrilleros ya habían sufrido reveses definitivos.
Desde que finalizó la dominación
española en Cuba, la isla estuvo bajo la influencia de los EE.UU. y sus
empresas. Los negocios se concentraban en la explotación de la caña de azúcar.
En 1933 el presidente Machado fue derrocado por una coalición de estudiantes y
soldados que lo acusaban de corrupción y favoritismo hacia los intereses
extranjeros. Entre los insurgentes se encontraba el sargento Fulgencio Batista,
quien ocupó la presidencia alternadamente entre 1940 y 1958. Durante su gestión
se produjeron nuevos casos de corrupción, a principios de la década de 1950,
los sectores medios y populares urbanos, escandalizados por ello, se sumaron a
la oposición al gobierno, encabezada por los obreros del azúcar. En las
elecciones de 1952, la oposición presentó como candidato a Fidel Castro,
Batista también se presentó, pero cuando advirtió que no tenía posibilidades de
ganar, optó por el golpe de Estado, y en marzo de 1952, tomó el poder. El
abogado Fidel Castro presentó un recurso frente a los tribunales de justicia,
pero fue rechazado. Castro convocó entonces a un grupo de jóvenes
universitarios y organizó un ataque sorpresa al cuartel Moncada para derrocar
al dictador, el asalto se concretó el 26 de julio de 1953 y los rebeldes fueron
derrotados. Fidel Castro y su hermano Raúl fueron encarcelados durante dos
años.
Mientras tanto con Batista en el
poder, creció la influencia estadounidense en la isla, la ciudad de La Habana
era considerada el lugar destinado al juego y a la diversión de la burguesía
estadounidense, mientras que la población cubana presentaba una tasa de
analfabetismo del 40%.
Hacia fines de 1955, Castro se
reunió en México con un grupo de revolucionarios cubanos y latinoamericanos
como Ernesto “Che” Guevara, médico
argentino, que se habían unido a la lucha contra Batista y fundó el Movimiento 26 de Julio. Se entrenaron en
las tácticas de la guerra de guerrillas y planificaron el regreso a la isla
para derrocar al dictador. Su llegada debía coincidir con un levantamiento
civil en Santiago de Cuba, pero el arribo del yate “Granma”se demoró y el levantamiento civil fue aplastado. Las fuerzas de
Batista esperaron el desembarco y lo reprimieron. Castro, Guevara y 11
compañeros más se refugiaron en la Sierra Maestra.
El grupo de guerrilleros se
reorganizó y comenzó a instalar bases. Hasta fines de 1958 los guerrilleros de
Sierra Maestra desarrollaron múltiples acciones de guerra de guerrillas y
libraron varios combates contra las fuerzas de Batista, además recibieron el
apoyo de campesinos, entre los sectores urbanos, el movimiento guerrillero sólo
contó con el apoyo de estudiantes universitarios, los sectores medios urbanos y
el movimiento obrero comunista se sumaron a la revolución cuando ésta había
triunfado.
Para fines de 1958 los hombres de
Castro habían logrado aislar a las fuerzas de Batista en la ciudad de Santa
Clara, el 30 de diciembre se rindieron sitiados por la cuarta columna del
ejército revolucionario comandada por el “Che” Guevara. Se declaró una huelga
general en todo el país. Batista huyó a EE.UU. y luego los revolucionarios
entraron en La Habana aclamados por la población.
Los cambios económicos en general
y la reforma agraria en particular, provocaron el alejamiento de los sectores
moderados, registrándose un éxodo hacia Miami (EE.UU.). El comunista Osvaldo
Dorticós Torrado fue designado presidente, ocupándose de las relaciones
internacionales y Castro asumió la conducción del proceso de las
transformaciones revolucionarias.
Las primeras medidas tuvieron como
objetivo disminuir la desocupación, la redistribución del ingreso, el aumento
de salarios, la rebaja de las tarifas de servicios públicos y de los
alquileres. Pero el primer paso fue la Reforma Agraria, que en principio
estableció un límite máximo de extensión
(67 hectáreas) para las explotaciones
individuales y (400 hectáreas) para las
colectivas. El objetivo era eliminar la renta de la tierra y transferir al
Estado el control de las propiedades. En una segunda etapa se nacionalizaron
todas las propiedades de más de 67 hectáreas.
Esto afectó los intereses de las
empresas estadounidenses, se sucedieron agresiones económicas y militares de
parte de los EE.UU. hacia Cuba. El gobierno cubano contó con el apoyo de la
U.R.S.S. y como respuesta expropió las compañías de capitales estadounidenses.
El gobierno norteamericano decretó un embargo comercial a la isla. Castro
declaró el carácter socialista de la Revolución y los EE.UU. rompieron
relaciones diplomáticas. En los años siguientes, presionados por el bloqueo, el
gobierno cubano se vio forzado a posponer
el desarrollo de la industrialización e intensificar la producción
agraria para el abastecimiento del mercado interno y para la exportación.
Entre 1966 y 1970, el gobierno
cubano se concentró en avanzar sobre los problemas sociales. Se realizaron
campañas de alfabetización para adultos y se logró con el tiempo una buena
calidad educativa, en todos los niveles. Otra esfera de interés fue la salud
pública, muchos indicadores sociales, como la esperanza de vida al nacer o la
desnutrición, mejoraron extraordinariamente.
Ernesto "Che" Guevara
Como consecuencia de la
Revolución Cubana, surgieron varios movimientos guerrilleros en Latinoamérica.
En 1965, Ernesto Che Guevara se alejó del escenario cubano e intervino en los
movimientos independentistas de África y en 1966 se dirigió a Bolivia para
conducir una experiencia guerrillera, pero no consiguiendo el apoyo necesario,
fue asesinado el 8 de octubre de 1967. Su figura colaboró en la expansión de
los ideales revolucionarios e inspiró el surgimiento de focos guerrilleros en
América Latina.
La idea de la lucha armada
contribuyó al surgimiento de la llamada “izquierda revolucionaria”. En unos
casos se trató de frentes armados de campesinos, en otros, de una combinación
entre la lucha rural y la urbana. Los “Tupamaros” uruguayos fueron los primeros
en desplegar acciones de guerrilla urbana. Allí, en Guatemala, El Salvador,
Argentina, Colombia y Nicaragua, los grupos guerrilleros llegaron a convertirse
en fuerzas importantes, pero el único país en donde lograron alcanzar
el poder fue en Nicaragua.
El
Movimiento Nacionalista Revolucionario en Bolivia
Desde
las primeras décadas del siglo XX la economía Boliviana estaba basada en la
explotación del estaño, dominado por la “Rosca”, grupo integrado por tres
grandes propietarios mineros (Patiño, Hochschild y Aramayo). Entre 1900 y 1929
las exportaciones de estaño se multiplicaron 5 veces, el poder económico de la
rosca crecía frente a la debilidad del Estado, que no tenía capacidad para
administrar y recaudar impuestos. El gobierno boliviano recurrió al
endeudamiento externo.
La
derrota del país frente al Paraguay en la llamada “Guerra del Chaco” (1932-35-1938), movilizó a
militares jóvenes de sectores medios contra la dominación oligárquica, quienes
reclamaron una redistribución más amplia de las ganancias del estaño. Durante
su breve gobierno, Gualberto Villarroel (1944-46) representante de los nuevos
sectores nacionalistas, intentó realizar reformas hacia la nacionalización de
la economía boliviana, pero fue derrocado.
Después
de varios gobiernos contralados por la rosca en 1952 el Movimiento Nacional
Revolucionario (MNR) encabezó una revolución, las milicias populares y algunos
miembros del ejército derrotaron a las fuerzas militares que defendían el
régimen y el jefe del MNR Víctor Paz
Estenssoro se hizo cargo de la presidencia. El MNR era un partido político que
expresaba la alianza de los sectores medios urbanos con el proletariado minero
y con sectores de campesinos excluidos. El nuevo gobierno decretó el voto
universal y obligatorio para blancos e indígenas, alfabetos y analfabetos, creó
un Comité de Comercio Exterior y un Comité de Vivienda Popular, nacionalizó las
grandes minas de estaño, promulgó una reforma agraria, propuso diversificar la
economía a través del impulso a la agricultura tropical y la producción del
petróleo.
Sin
embargo los ingresos del estaño no fueron suficientes para subsidiar a otros
sectores y se descapitalizó, las dificultades se multiplicaron, Estenssoro
recurre al financiamiento externo, Bolivia se alineó nuevamente con los EE.UU.
y recibió ayuda económica a cambio de la desnacionalización de las actividades
económicas que se habían nacionalizado, se burocratizaron los sindicatos, se
reorganizó el ejército y se profundizó la represión interna.
En Brasil el Varguismo, es un período histórico donde Getulio
Vargas fue la personalidad dominante de la política brasileña durante casi 25
años. Reformista y nacionalista, marcó
una ruptura total con la acción de los que le precedieron. Su gobierno tiene ciertas similitudes con el peronismo argentino.
En
1930, Getulio Vargas, fundador de la Alianza Liberal, apoyado por sectores
militares, tomó el poder y gobernó por decreto hasta 1934, año que fue elegido
presidente constitucional.
En
poco tiempo el varguismo se consolidó como un movimiento que contaba con la
adhesión de las clases medias y de los sectores capitalistas interesados en la
industrialización. Vargas también intentó incorporar a las masas, aunque no
impulsó la organización obrera autónoma, al contrario los sindicatos
socialistas y comunistas existentes fueron perseguidos y se impuso la
sindicalización oficial.
Durante
los primeros años Vargas fue acosado por intereses contrapuestos y rivalidades
regionales y tuvo que enfrentar numerosos intentos de golpe militares,
rebeliones de terratenientes paulistas y una sublevación encabezada por el
dirigente comunista Luis Prestes. Frente a la inestabilidad política y para
consolidar su autoridad, en 1937 Getulio Vargas, apoyado por sectores
militares, dio un “autogolpe”, prorrogando su mandato, que vencía el año
siguiente, e impuso una nueva organización estatal, a la que llamó “Estado
Novo”. Los partidos políticos fueron disueltos y la actividad sindical autónoma
prohibida por decreto. Sin embargo la orientación nacionalista de su política
económica proporcionó a la gestión de Vargas un gran apoyo popular.
Entre
1937 y1945, durante el Estado Novo,
Getulio Vargas dio continuidad a la reestructuración del estado y
profesionalización del servicio público, creando el DASP (Departamento
Administrativo del Servicio Público). Abolió los impuestos en lasfronterasinterestatales y creó el impuesto a la
renta.
Se
orientó cada vez más en la intervención estatal en la economía y en elnacionalismoeconómico, provocó un fuerte impulso
en laindustrialización. Adoptó la centralización
administrativa como marca para crear una burocracia de estado fuerte, hasta
entonces inexistente.
Fueron
creados, en ese periodo, elConsejo Nacional del Petróleo(CNP) (posteriormente llamadaPetrobras,
en1951), laCompañía
Siderúrgica Nacional(CSN),
laCompañía Vale do Rio Doce, laCompañía Hidroeléctrica de São Francisco y
la Fábrica Nacional de Motores (FNM), entre otros.
Editó,
en1941, elCódigo Penaly el Código Procesal, todos hasta el
día de hoy en vigor. En1943, Getulio Vargas creó
la CLT (Consolidación de las Leyes del Trabajo), garantizando la estabilidad
del empleo después de diez años de servicio, descanso semanal, la
reglamentación del trabajo de menores, de la mujer, del trabajo nocturno y
fijando la jornada laboral en ocho horas de servicio.
Con los primeros indicios de laSegunda Guerra Mundial, en1939, Getulio Vargas mantuvo una posición neutral hasta
1941 cuando, los países sudamericanos decidieron, a contramano de Getulio,
condenar los ataques japoneses a losEstados Unidosy
romper las relaciones diplomáticas con Alemania, Italia y Japón. Seguido a
ello, los alemanes atacaron, por submarinos a embarcaciones brasileñas, en
represalia al fin de la neutralidad brasileña.
Brasil le declaró la guerra aAlemaniay aItalia, seguido a la firma de un acuerdo con los Estados Unidos. Con
la aproximación del fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, las presiones en
pro de la redemocratización se hacían más fuertes. A pesar de algunas medidas tomadas, como la definición de una fecha para las
próximas elecciones, laamnistía, la libertad de
organización partidaria, etc. Getulio Vargas fue depuesto el29 de octubrede 1945,
por un movimiento militar liderado por generales que componían su propio
ministerio.
En
1945 Vargas fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por el Gral. Dutra
y apoyado por los sectores terratenientes más poderosos. En los años siguientes,
el prestigio popular del ex presidente se incrementó y ganó las elecciones de
1950. Durante su segundo gobierno, Vargas intentó profundizar las medidas
nacionalistas, aunque sin atacar las bases del poder oligárquico y manteniendo
el control de la participación política de los sectores populares. La poderosa
oposición que tuvo que enfrentar lo llevó a al suicidio. El5 de agostode1954, un atentado a tiros de revólver mató al mayor de la
aeronáutica y dejó herido a un
periodista, creando una crisis
política que llevó al suicidio de Getulio Vargas el día 24 de aquel mes.
Nacionalismo y populismo son dos conceptos que caracterizan la
orientación de las transformaciones que protagonizaron la mayoría de las
sociedades de América Latina desde fines de la década de 1930 hasta mediados de
la década de 1960.
A partir de 1930, para los grupos
dirigentes que controlaban el Estado, el impulso a la industrialización resultó
una estrategia que les permitía enfrentar las consecuencias de la crisis
económica mundial y dar respuesta a los reclamos de los sectores asalariados
que exigían participación política y participación en la redistribución de la
riqueza. La fuerte intervención de los Estados latinoamericanos y la
industrialización por sustitución de importaciones generaron un aumento en el
empleo de la fuerza de trabajo asalariada, los trabajadores accedían al
consumo.
Esta nueva forma de organizar la
economía fue denominada de “crecimiento hacia adentro”, porque los ingresos provenían no solo
de las exportaciones sino también del consumo de bienes producidos localmente
para el abastecimiento interno.
Los Estados latinoamericanos
jugaron un papel decisivo en la progresiva orientación de la economía hacia la
producción del mercado interno. Intervinieron activamente para proteger la
producción industrial local, por ejemplo fijando aranceles a los productos extranjeros,
otorgando créditos ventajosas al sector empresarial privado local, realizando
inversiones públicas destinadas a la creación de infraestructura (producción de
acero y petróleo), así como también la nacionalización de recursos considerados
claves para el desarrollo de cada país.
Insignia de la CORFO
Según la premisa del nacionalismo
económico latinoamericano de las décadas de 1940 y 1950, cada sociedad y cada
Estado debía tener el control de los recursos naturales vitales localizados en
el territorio, para estar en condiciones de llevar adelante una fuerte
redistribución de la riqueza a favor de los sectores populares.
En México Lázaro Cárdenas
expropió las compañías petroleras estadounidenses y todos sus bienes, PEMEX
(Petróleo Mexicano) se hizo cargo de la explotación en todo el país. Getulio
Vargas en Brasil dictó medidas para asegurar el control nacional de la
industria siderúrgica y creó Petrobras y Electrobras.
En Chile el presidente
Pedro Aguirre Cerda crea CORFO (Corporación de Fomento de la Producción), el
Estado chileno transfirió parte de los ingresos fiscales provenientes de las
exportaciones de cobre al sector industrial local. En la Argentina el
presidente Juan D. Perón nacionaliza los ferrocarriles, los depósitos del Banco
Central, los teléfonos y el gas y estableció el monopolio estatal sobre el
comercio exterior. En Guatemala el presidente Juan José Arévalo, crea el Banco
Central y el Instituto de Fomento de la Producción (INFOP) para el desarrollo
de la industria y la agricultura
Después de la Segunda Guerra Mundial, Stalin consolida el poderío de
la URSS. En el plano económico lanza el plan de ayuda a los países de Europa
Oriental, el COMECON, contrarrestando el Plan Marshall. Además destinó gran
parte de la producción a la carrera armamentista, desarrollando un nuevo tipo
de armas, los cohetes.
Al mismo tiempo, promovió la formación de gobiernos de coalición con
participación de ministros comunistas. De acuerdo con las características de
cada país, intervino con el objetivo de lograr el establecimiento de un régimen
de partido único y la organización de la economía siguiendo el modelo
estalinista de colectivización rural e industrialización planificada. A estos
Estados: Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Yugoslavia y Albania, se
los llamó democracias populares.
Budapest, octubre de 1956. La estatua de Stalin es derribada
La solidez del modelo soviético cambió a partir de la muerte de Stalin
en
marzo de 1953, su desaparición física creó tensiones y desacuerdos,
iniciándose un lento proceso de desestalinización,
bajo la dirección de Nikita Kruschev. Aunque en las décadas de 1960 y 1970 la
URSS siguió controlando el bloque de países de Europa Oriental, se fue
consolidando un movimiento político y cultural en la llamada “Primavera de
Praga” que cuestionó el modelo soviético, el gobierno de la URSS respondió
invadiendo Checoslovaquia y ocupando Praga.
A fines de la década de 1970 la URSS buscó una distención en sus
relaciones con EE.UU., evitando enfrentamientos. No obstante en 1980 la tensión
pareció reavivarse. La derrota estadounidense en Vietnam y la consolidación socialista
en Asia y África parecieron alterar el equilibrio mundial.
Mijail Gorbachov
En enero de 1981 asume como presidente de EE.UU. el republicano Ronald
Reagan quien se propuso demostrar la superioridad militar y política frente a
la URSS, realizando una serie de intervenciones militares como por ejemplo
en Libia (1986) o la invasión a Panamá
en 1989.
El fin del mundo bipolar sobrevino con el derrumbe del modelo
soviético. A partir de 1985, el jefe de Estado soviético, Mijail Gorbachov,
puso en práctica un proceso de reformas: “la Perestroika”, esta apertura
política llevó a la disolución del modelo soviético y al final de la Guerra
Fría.
La crisis soviética se debió a varios factores: gastos militares,
limitaciones de la economía planificada, trabas burocráticas, retraso
tecnológico y la dificultad para competir con el ritmo productivo de las
empresas capitalistas privadas.
En noviembre de 1989 el Muro de Berlín, un símbolo de la ruptura entre
bloques capitalista y socialista, comenzó a ser derrumbado por los habitantes
de Alemania. Para algunos la caída del Muro significó la derrota del socialismo
frente al capitalismo, para otros, se derrumbaba el modelo soviético pero no el
proyecto del socialismo tradicional: una economía basada en la propiedad
social, en la gestión planificada, la distribución e intercambio.
El
Estado de Bienestar: Analizaremos cómo se constituye el llamado “estado de
bienestar” desde lo global. El mismo surge como respuesta del propio sistema
capitalista mundial a la crisis del ’29 cuyo máximo teórico es John M. Keynes.
Fue Keynes, quien
aportó líneas de acción superadoras de la crisis e hizo alusión al rol del
estado en esta coyuntura. Ya la Primera Guerra había provocado, en muchos
países, situaciones de riesgo a las economías nacionales, lo que había obligado
a abandonar la idea de un Estado abstencionista en materia económica. La crisis
del ´29, es vista como una crisis de todo el sistema en su conjunto, pero del
sistema capitalista. Dice el historiador Hobsbawm: “(…) Ahora bien, una vez que
el capitalismo liberal había conseguido sobrevivir –a duras penas- el triple
reto de la Depresión, el fascismo y la guerra, parecía tener que hacer frente
todavía al avance global de la revolución, cuyas fuerzas podían agruparse en
torno a la URSS, que había emergido de la segunda guerra mundial como una
superpotencia. (…) El principal interrogante al que deben dar respuesta los
historiadores del siglo XX es cómo y por qué tras la segunda guerra mundial el
capitalismo inició – para sorpresa de todos- la edad de oro, sin precedentes, y
tal vez anómala, de 1947-1973. No existe todavía una respuesta que tenga el
consenso general… (…)” (Hobsbawn, Eric, “Historia del siglo XX”, Ed. Crítica,
1997, pág. 18).
La crisis del sistema capitalista, que no
afectó a la ex Unión Soviética, obliga al Estado, a realizar medidas
dirigistas, corporativistas, intervencionistas (aunque volvamos a aclarar: ¡el
Estado siempre interviene!). ¿Cuál va a ser el rol que se le va asignar al
Estado en este periodo? El Estado va a ser pensado como activo agente de la
economía, desde la regulación e incentivación de la producción; desde el
control de los mercados, del consumo, de la producción, del comercio exterior;
desde la elaboración de nuevas leyes que reglamenten el funcionamiento
económico; desde la planificación de las medidas a adoptar; desde la
nacionalización de empresas, etc. Es que, siguiendo a Keynes, la idea era,
incentivar el consumo, la demanda de bienes en oposición a la teoría del
pensamiento clásico en la que el mercado es una espontánea fuerza reguladora de
la economía, donde la oferta y la demanda (tanto de bienes y de mano de obra)
se crean mutuamente, se generan mutuamente. A partir de las teorías
keynesianas, surge también la idea de la plena ocupación y del pleno empleo
como generador de más demanda de productos y más consumo.
El Estado pasa así, a intervenir para
garantizar cierto nivel de ocupación y de consumo, incentivando la economía por
medio de políticas que aseguren su funcionamiento. El Estado, asume el rol de
protector tanto de los consumidores como de empresarios a fin de impedir los
abusos de los sectores monopolistas.
En resumen, el “Estado de Bienestar”
(“Welfare state”) pretende, frente a los avances de la economía, regular el
funcionamiento de la sociedad. Surgió desde lo global (desde los países
centrales e industrializados) como necesidad de subsistencia del propio
sistema, pero también fue modelo en los países periféricos. Si bien, este tipo
de Estado, no trata de transformar la estructura del sistema económico, intenta
remediar las deficiencias adoptando medidas que mejoren los servicios de salud,
educación, cultura, seguridad y defensa del ambiente. El “Estado de Bienestar”
interviene subsidiando actividades correctivas de las desigualdades sociales,
trata de resolver los problemas graves dentro de la estructura del Estado
Liberal. La idea para el “Estado de Bienestar” es que es necesario intervenir,
porque si se deja a la sociedad librada a su suerte, se cae en una
irracionalidad donde los que más tienen tienden a incentivar aún más las
diferencias sociales y económicas. El Estado, entonces, no debe limitarse a
garantizar el funcionamiento del sistema sino que debe ser regulador de las
relaciones sociales y fundamentalmente debe hacerse cargo de la “justicia
distributiva” de los recursos, o sea ser un Estado “incluyente”.
Pasando a las implicancias de todo lo dicho
anteriormente, al nivel de lo Local, a lo que pasaba en esta etapa en Argentina
y en América Latina en general, el rol del Estado en el periodo de
Industrialización tiene un cambio cualitativo con respecto al que había tenido
en el periodo anterior (“modelo agroexportador” en el que representaba
exclusivamente los intereses de las clases dominantes).
En la etapa de la economía primaria
exportadora, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XIX, el Estado
toma una posición decidida en el proceso, a través de la organización y la
promoción de las inversiones en ferrocarriles e infraestructura y en el
poblamiento de la zona pampeana. En ese periodo (1860-1930) el Estado integró
al país en el sistema de división internacional del trabajo, organizó el
sistema monetario en torno al patrón oro y una política arancelaria abierta a
la importación de manufacturas. Se organizó el Estado de derecho liberal
liderado por los sectores vinculados a la producción agropecuaria y a los
intereses internacionales asociados a los grupos locales dominantes en ese
sector dinámico.
En la nueva etapa, al asumir la industria,
el papel protagónico del proceso de desarrollo, y la protección arancelaria y
otras medidas de fomento, un rol central en la evolución de la economía, el
Estado asumió responsabilidades mucho más complejas: “Entre ellas se incluye no
sólo el nivel y la estructura de la protección arancelaria sino, también, la
política de financiamiento de promoción del intercambio tecnológico, de precios
relativos agroindustriales y otras cuestiones importantes.” (Peralta Ramos,
Mónica. “Etapas de acumulación y alianzas de clases en la Argentina
(1930-1970)”).
En el nivel global, los países capitalistas
obtuvieron durante este periodo inmejorables ganancias y una notable mejoría
económica. Por primera vez apareció un sistema de consumo masivo basado en el
pleno empleo y en el aumento constante del poder adquisitivo con la cobertura
social financiada por el incremento de los ingresos del Estado.
Finalmente, el “estado de bienestar” entró
en crisis a fines de los ´60 y comienzo de los ´70. El equilibro vital de su
funcionamiento se vio alterado por el aumento de la producción y la capacidad del
mercado de absolverlo. Es decir, mucha oferta y poca demanda. A todo esto se le
sumó la denominada “crisis del petróleo” de 1973, que generó una importante
disminución de las ganancias de las empresas y paralelamente una disminución en
el poder adquisitivo de los trabajadores. Las empresas privadas culparon al
“estado de bienestar” por esto y comenzaron una nueva etapa, una nueva fase
capitalista: “Tecnológica Financiera” con el neoliberalismo comandando política
e ideológicamente el proceso.